Valentín González "El Campesino"

Posted: domingo, 15 de noviembre de 2015 by Termita in Etiquetas: , , , , ,
1

Mi abuelo materno estuvo, durante la guerra civil española, a las órdenes de Valentín González, también conocido como "El Campesino".
No habló nunca demasiado bien de él.

Hémosle aquí, al Campesino:




Valentín González (Malcocinado, 09-11-1909 - Madrid, 20-10-1983)

Para algunos, evocar el nombre de 'El Campesino' es sinónimo de un ser cruel y sanguinario, para otros, el de un héroe de leyenda, o simplemente, de un ser humano que se desenvolvió como pudo en las dramáticas circunstancias en que, de una y otra parte, se desarrolló la guerra civil en España.

Valentín González González nació en 1909 en Malcocinado (Badajoz), concretamente en 'las minas del Marín', en las que su padre trabajaba como minero.

Criado y educado en ese pueblo, de muy joven y siguiendo el ejemplo de su padre, se marchó a trabajar en las minas de Peñarroya, y fue en aquel ambiente donde empezó a conocer a miembros de los partidos de izquierda, y a formarse su carácter e inclinación política.

Es en esos primeros años cuando llega a tener contacto con la Federación Anarquista Ibérica, grupo de tendencias revolucionarias cuyo objetivo era la realización de la revolución social y la instauración del comunismo libertario. Aunque, según sus propias palabras, él «siempre había sido más anarquista que comunista», debido a las inclinaciones terroristas y la forma de violencia extrema con la que pretendían imponer sus ideas, se separó de esta formación y abandonó el trabajo en la mina.

En esta época de fuerte convulsión política en la que España se encontraba bajo la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, Valentín González mantiene varios enfrentamientos con las fuerzas del orden, llegando a ser encarcelado en 1926 por su participación en el asesinato de cuatro guardias civiles. Sin embargo, al poco tiempo de ocurrir estos hechos, se traslada a Madrid y se afilia al Partido Comunista, en el que, tras la instauración de la II República, comienza a destacar como militante, llegando a ostentar cargos de responsabilidad.

LA FORJA DE UNA LEYENDA

Su carácter le impide permanecer tranquilo ocupando un cargo político, y al estallar la Guerra Civil, se alista en el V Regimiento del ejército gubernamental, y comienza a destacar en diversos combates, primero en el frente de Extremadura, su tierra natal, y sobre todo en el sector de Somosierra, por lo que a finales de 1936, se la otorga el mando de la 10ª Brigada Mixta.

Al frente de esta brigada combate en diversos frentes madrileños, destacando sobre todo en la batalla de la carretera de La Coruña, en la que infringe a los italianos una de sus más severas derrotas en la guerra. Combate después en Guadalajara y la batalla del Jarama, y es aquí cuando la propaganda del partido le comienza a llamar 'El Campesino' ... a pesar de que nunca había ejercido esta profesión.

El gobierno, consciente de su valía como militar, y sobre todo de la fama que había alcanzado de invencible y sanguinario entre el bando republicano y el terror que suscitaba su nombre en el nacional, lo nombra general y le concede, en junio de 1937, el mando de la 46ª División, al mando de la cual participa en las batallas de Belchite y Aragón.

La ferocidad en el combate y el hecho de haber recibido hasta diez heridas de bala durante la guerra, lo convierten en el héroe del bando republicano, merecedor de una semblanza del poeta Miguel Hernández en sus versos 'Hombres de la Primera Brigada Móvil de Choque', que dice: «... Apenas duerme; come con una mano y dispara con la otra; truena y relampaguea contra los cobardes, los retrasados y los bribones. Tiene una palabra que quema, unos ojos que petrifican y una barba revuelta y negra, que mete para convencer en todas las bocas y que es el terror de los alemanes...». [Ver documentos adjuntos]

Tras otras acciones de menor importancia, se le encomienda la defensa de Teruel, recién reconquistada por los republicanos. En la defensa, permanece hasta el último momento, logrando escapar con algunos de sus hombres la noche en que las tropas nacionales toman la ciudad. Las siguientes acciones de guerra le llevan a enemistarse con el general Líster, y es trasladado a Almería, donde tras abandonar el mando de su división, y con ello su carrera militar, vive los últimos días de la guerra.

Viendo todo perdido, consigue cruzar las líneas enemigas y llegar a Málaga. Se embarca hacia Orán y desde allí vuela a Francia, donde un barco lo esperaba a él y a otros jefes republicanos españoles y comunistas europeos, para llevarlos a la Unión Soviética de Stalin, que para todos ellos era entonces como ' el paraíso comunista'.

EL HORROR SOVIÉTICO

Al llegar a la U.R.S.S. es recibido como un héroe, y tratado con honores militares. Ingresa en la Academia Militar de Moscú con grado de comandante, con el objetivo de formarse en el mundo de la guerra de guerrillas y regresar a España a organizar la resistencia contra Franco.

Sin embargo, ese paraíso soñado por él pronto se convertiría en un infierno. Nada más llegar, deja de ser ciudadano español para convertirse en soviético, lo cual le afecta, pues según sus propias palabras «siempre me había sentido profundamente español». El segundo golpe dirigido a anular su personalidad consiste en quitarle su nombre, Valentín González, para adjudicarle el nombre ruso de Piotr Antonovich. Despojado de su nombre y su nacionalidad, su fuerte carácter y sus tendencias anarquistas le llevan a ganarse la desconfianza de los mandos militares rusos.

Los informes negativos de dichos mandos, y sobre todo sus continuas quejas por la situación de extrema pobreza en que por entonces vivían los ciudadanos soviéticos que no eran ni militares ni miembros del Partido Comunista, hacen que Stalin lo considere subversivo y peligroso para el régimen, por lo que, por orden directa suya, es juzgado y deportado a un campo de trabajo en Siberia, con una condena de 3 años de trabajos forzados, 5 de vigilancia extrema y otros 5 sin derechos de ningún tipo.

En agosto de 1944, cumplida la condena de 3 años, y en compañía de otros dos españoles, planea huir de la U.R.S.S. Burlando la vigilancia, se dirigen a la frontera con Irán, por entonces territorio inglés, y consiguen llegar a su capital; pero los ingleses, tomándolo por un espía ruso, lo detienen y lo devuelven a las autoridades soviéticas. La represalia por el intento de fuga, tras espantosas torturas, es una nueva condena en el campo de Vorkuta.

Allí, por su experiencia como minero y sus conocimientos militares, es encargado de organizar a los mineros y los turnos de trabajo, lo que le vale la confianza del jefe del campo, que comienza a concederle pequeños privilegios. Gracias a ellos y a algún que otro soborno, consigue que el médico del campo le declare enfermo, y le concedan un permiso de viaje y un billete de tren hacia el Mar Negro.

En mitad del viaje, y otra vez gracias a los correspondientes sobornos, cambia su billete y se dirige nuevamente a la frontera iraní, esta vez en compañía de un amigo, antiguo compañero del primer campo en el que estuvo. A punto de llegar son descubiertos, y tienen que huir a pie a través de las montañas, y aunque su amigo es capturado, 'El Campesino' consigue alcanzar la frontera. Es 1949, y han pasado diez interminables años de sufrimiento desde que llegó como un héroe a la U.R.S.S.

Su terrible experiencia en el "paraíso comunista" ha quedado reflejada en su libro 'Yo elegí la esclavitud', en cuyo epílogo, a modo de resumen de las atrocidades vistas y vividas, podemos leer: «¿Creerán los lectores de este libro en la sinceridad de mi testimonio? Los hechos que he referido son tan horribles, tan monstruosos, tan increíbles, que, en ocasiones, parecen producto de una mente calenturienta»

EL FIN DE TODA UNA VIDA

Por fin, tras innumerables peripecias, llega a Francia, y tras poner fin a su militancia en el Partido Comunista, organiza un pequeño grupo armado que, tras entrar en España, dirige algunos actos terroristas contra el régimen franquista, aunque con escaso éxito. Detenido en 1961, es recluido en la isla bretona de Bréhat, y después es trasladado a Metz, donde permaneció hasta 1978.

Es ese año regresa a España, y sus últimas apariciones en público fueron para mostrar su apoyo al gobierno socialista de Felipe González. Murió en Madrid en 1983.

Poco después, y con motivo de su aniversario, un equipo de producción de Televisión Española visitó Malcocinado para hacer un reportaje sobre su vida (ver en YouTube), reflejando el lugar en que nació y se crió el que, sin duda alguna, es uno de los personajes históricos más conocidos de este pueblo.

Fernando Álvarez-Ossorio Alejandre

Artículo publicado en la Revista del año 2000



*************************

REPORTAJE DE TVE SOBRE VALENTÍN GONZÁLEZ EL CAMPESINO

El personaje desvaría bastante, su discurso es bastante incoherente, salvo momentos de lucidez. El documento, no obstante, es interesante.

https://www.youtube.com/watch?v=GQQ-v2MvhU4

https://www.youtube.com/watch?v=b1iJg4_VSdA


https://www.youtube.com/watch?v=5j0br7TMQ5I

https://www.youtube.com/watch?v=1nYvIbNa_8I

https://www.youtube.com/watch?v=q1uyv0WfFKs


*************************
 


En su obra 'Hombres de la Primera Brigada Móvil de Choque', Miguel Hernández le dedica estas palabras: 


«El Campesino, cabeza principal de la brigada, lleva en su vida una larga historia de hombre de combate. Varón de Extremadura, se levanta contra el cielo ensangrentado de la guerra como un bloque viril y puro. Lo veo como un herrero forjador de temples heroicos, victorias, verdades y justicias. Su presencia de fortaleza y su aliento austero derriban como un huracán las debilidades y los robles que se le ponen por delante. A cada nueva ocasión da nuevas pruebas de inmensas capacidades de mando y de organización. Es uno de los dirigentes y defensores más apasionados del pueblo. Lleva muchas heridas por dentro, y no repara en las balas que le cuelgan sobre su piel blindada. En los momentos difíciles surge El Campesino con una voz emocionada y rotunda, una bomba y una pistola y una cara de comerse el mundo sobre las trincheras, y los fusiles marchitos recobran su gallardía fiera, y los movimientos contra el enemigo tienen efectos mortales y victoriosos. Apenas duerme; come con una mano y dispara con la otra; truena y relampaguea contra los cobardes, los retrasados y los bribones. Tiene una palabra que quema, unos ojos que petrifican y una barba revuelta y negra, que mete para convencer en todas las bocas y que es el terror de los alemanes»



"EL CAMPESINO"

Aquí, castigando el campo

con el pie, por las besanas,

entrañable como un surco,

crespo como un Guadarrama,

un hombre abundante de hombre

de un empujón se levanta.

Valentín tiene por nombre,

por boca un golpe de hacha,

por apellido González

y por horizonte España.

Aquí, entre muertos y heridos

y alrededor de las balas,

fieramente se pasea,

castellanamente habla.

Con el aire de sus hombros

la atmósfera se huracana.

Sus labores son de guerra

y de muerte sus campañas.

Ha matado muchas bestias

y quiere acabar la casta.

Su actitud de león,

negro el pelo, roja el alma,

recorre al sol de la pólvora

las anchuras castellanas,

y el corazón, de tan ancho,

se le sale por las mangas.

Lleva, como la madera

del noble y de la carrasca,

revuelta la sien oscura

y masculina la savia,

que por los tempestuosos

ojos le bulle y le salta.

Lleva el pecho como un monte,

lleva la boca con rabia,

y una ráfaga de sombra

dando vueltas a su barba.

Miradlo cómo reluce

cuando dice una palabra.

Ante este varón del pueblo,

hasta las piedras más bravas

débiles y sin defensa

se sienten y se desgranan.

La cobardía lo esquiva

y el valor duerme en su casa.

Hombres que seguís a este hombre

por laberintos que marchan

a páramos de derrota

y a viñas de triunfo y palma:

que sus cejas de coraje,

y su frente de arrogancia

y su piel de valentía

hallen eco en vuestra cara.

Con él ganaréis Castilla,

con él ganaréis España

a los de la morería

y a los de la canallada:

con él podremos ganar

toda la tierra del mapa.

Yo he de cantar sus proezas,

yo he de romper mi garganta

en alabanzas al pueblo

y al hombre de sus entrañas,

hasta que queden de mí

los restos de una guitarra.

Hombres que nunca veía,

porque no tengo bastantes

ojos para tanto ver,

cuerpo para tantas partes:

hombres que lejos de mí,

aunque hasta mí se acercasen,

vivían como eclipsados

bajo el eclipse del traje,

de repente se aproximan

a mis ojos, a mi carne,

a mi corazón poblado

de batallas y habitantes.

Se aproximan, se desnudan,

se desoscurecen y arden,

y para siempre en mi frente

graban la luz de su imagen.

Ayer te desconocía

en medio de los eriales,

de paso por las encinas,

en el resplandor del aire

y en el resplandor rabioso

de las bombas y los tanques.

Ayer no hacía memoria

de ti, teniente González.

Hoy te conozco y publico

tus ímpetus de oleaje,

tu sencillez de eucalipto,

tu corazón de combate,

digno de ser capitán,

digno de ser comandante.

Aquel día del enero

salió prometiendo sangre

al cielo de la mañana

y a la tierra de la tarde.

El alba pasó ante un grupo

forajido de alemanes,

carnívoro de italianos,

cagado de generales,

y el sol apuntó queriendo

inundarlos de vinagre.

La luz se halló entre cañones,

el rocío entre cadáveres,

el azul y sus laureles

y el valor entre encinares,

sobre las frentes erguidas,

sobre los huesos tajantes,

sobre la piel de una tropa

de campesinos leales.

Se oyó una voz torrencial,

se alzó un brazo detonante:

eran los de Valentín,

que como tres huracanes

campaba cuando decía:

¡Qué no retroceda nadie!

¡Que la muerte nos encuentre

yendo siempre hacia adelante

o dentro de las trincheras

firmes lo mismo que árboles;

a cada herida más fieros,

más duros a cada ataque,

más grandes a cada asalto

y a cada muerte más grandes!

¡Y al que ofrezca las espaldas

al enemigo, matadle!

La guerra se hermoseaba

al pie de sus ademanes.

Tronaron las baterías

nutridas de tempestades,

y la voz del Campesino

no cesaba de escucharse

ni de iluminarse el humo

de la pólvora salvaje.

El teniente de Leal,

González el admirable,

no apartaba de la oreja

aquella voz desbordante,

y echó en su puesto raíces

del heroísmo y de romance.

Por tres veces con tres plomos,

vino la muerte a buscarle:

tres heridas le clavaron

tres fusiles criminales,

y a pesar del enemigo,

y a pesar de los pesares,

su juventud parecía

una cumbre invulnerable,

una bandera invencible

y campeadora y gigante.

Cuando perdieron tus venas

fuerzas con que sustentarse

y la sangre te sonaba

por los bolsillos, González,

no pediste un hospital

como piden los cobardes,

que pediste una camilla

sobre la que reclinarte

para seguir disparando,

mandando fuego y coraje.

¡Mirad qué ademán tan alto,

mirad qué pecho tan fácil

al viento varón y extenso

de las generosidades!

Mujeres que vais al fondo

de la vida a haceros madres:

vuestros abrazos fecundos,

vuestros vientres palpitantes,

hombres de tanto tamaño

sólo merecen poblarles.

Llevan el pueblo en los huesos

y el mediodía en la sangre.

"Crónicas de la Guerra Civil"

Miguel Hernández

Renta 2013: plazos de entrega

Posted: lunes, 23 de junio de 2014 by Termita in Etiquetas: , , , , ,
0


[HowTo] Instalación de OpenBox en Ubuntu

Posted: martes, 6 de mayo de 2014 by Termita in Etiquetas: , , ,
0

Desde la terminal:
sudo apt-get install openbox obconf obmenu
Obconf es un programa creado para Openbox que nos permitirá no sólo configurar las ventanas de Openbox sino que también podremos instalar temas para el gestor de ventanas o configurar los lanzadores.
Obmenu, a diferencia del anterior (Obconf), sólo nos permitirá configurar los menús.
Ahora si queremos usar Openbox como gestor de ventanas sólo tenemos que cerrar la sesión y en la pantalla de login aparecerá un botón con el logotipo de Ubuntu, si le pulsamos nos aparecerá las opciones de escritorio o gestor de ventanas que queramos, en este caso elegimos la opción Openbox y se cargará el gestor de ventanas.
Si todo va bien, en la primera carga de Openbox tendréis un gran problema: no hay ningún programa en el menú. Bien, para solucionarlo solo tenemos que ejecutar Obmenu y configurar el menú de Openbox con las aplicaciones que queramos. El uso es bien sencillo y muy configurable, apto para todos los niveles.

fuente: Ubunblog
----------------------

0

Este blog se está transportando a un sitio "más libre".
Puede consultarse este artículo en su nueva ubicación:
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

 

[HowTo] Montar una partición en Linux

Posted: lunes, 5 de mayo de 2014 by Termita in Etiquetas: , , ,
0

A diferencia de Windows y MS-DOS, en Linux, además de no haber una asignación de letras -a: b: c: d: e:- para las unidades de disco y las particiones, es necesario indicarle al sistema cuando se utilizará una unidad de disco extraible para poder acceder a esta y cuando se dejará de utilizar para poder retirarla y cambiarla por otra. Una vez configuradas las unidades de disco en el sistema se necesitará conocer algunos métodos y atajos para montarlas y desmontarlas rápidamente.

Preparativos para el montaje

Antes de montar la partición, debemos crear una carpeta donde vamos a montarla. Generalmente se suele hacer en /media/ (/mnt en algunas distribuciones), así que es recomendable que la creemos allí:
sudo mkdir /media/lalala
Donde lalala es el nombre que tendrá la carpeta, podemos asignarle el que queramos.
Si el sistema de archivos de la partición que vamos a montar es NTFS (usado por los sistemas operativos Windows NT, Windows 2000, Windows XP, Windows Media Center, Windows 2003 Server, Windows Vista y Windows 2007 Server), entonces se recomienda instalar el controladorntfs-3g para poder tener soporte de escritura en esa partición:
sudo aptitude install ntfs-3g
Si, en cambio, el sistema de archivos es UFS2 (usado por la mayoría de los sistemas operativos basados en BSD, como NetBSD, OpenBSD, FreeBSD y sus derivados), entonces antes de montar la partición tendremos que cargar en la memoria el módulo del kernel ufs:
sudo modprobe ufs
Para no tener que cargarlo cada vez que inicie el sistema, podemos editar el archivo/etc/modules:
gksudo gedit /etc/modules
Y añadir la siguiente línea antes de ‘loop’:
ufs

Montaje de la partición

Ahora vamos a montar la partición en la carpeta creada. Esto significa que el contenido de la partición va a aparecer en esa carpeta. El comando para montar discos y/o particiones esmount, y se usa de la siguiente manera:
$ sudo mount -t sistema_archivos [-o opciones] /dev/particion carpeta_montaje
Cabe aclarar que si ocurre algún error durante el montaje, no se pondrán en peligro los datos de la partición, simplemente no será montada.


Parámetros

El significado de los parámetros usados en el comando mount son los siguientes:
  • sistema_archivos: es el sistema de archivos de la partición; puede ser vfat (FAT16 y FAT32), ntfs(NTFS) o ufs (UFS y UFS2); hay otros posibles valores, pero no son tratados en este artículo. Si es ufs, entonces debemos indicar de manera obligatoria las opciones ro y ufstype (este último en caso de ser UFS2).
  • opciones: son las opciones de montaje, puede tomar más de un valor, en ese caso los valores se separan con comas (,). Algunos posibles valores son defaults (valores por defecto), ro (Read Only, es decir, Solo Lectura) y ufstype (para especificar el tipo de sistema de archivos UFS, en caso de que se use este); si no se especifican opciones especiales, podemos escribir defaults, u obviar este parámetro por completo (quitando también el -o de adelante). En este artículo, usaremos este parámetro únicamente para el montaje de particiones UFS y UFS2, y para el montaje al inicio del sistema (véase el encabezado Montaje al inicio del sistema).
  • partición: es el identificador de la partición que vamos a montar; puede ser hdXY en caso de ser un disco IDE o ATA, o sdX,Y en caso de ser SATA; la X es la letra del disco rígido (a para el primero, b para el segundo, etc.) y la Y es el número de partición (1 para la primera, 2 para la segunda, etc.). Si queremos saber el nombre de las particiones que tenemos en el equipo, basta con ejecutar el siguiente comando:
$ sudo fdisk -l
  • carpeta_montaje: es la carpeta donde se montará la partición, es decir, donde aparecerán los datos (archivos y carpetas) de la partición; en la mayoría de los casos se encuentra dentro de /media/, aunque puede estar en cualquier otro lugar (véase el encabezado Preparativos para el montaje).


Ejemplos concretos

Para montar una partición FAT16 o FAT32:
sudo mount -t vfat /dev/particion /media/carpeta_montaje
Para montar una partición NTFS:
sudo mount -t ntfs /dev/particion /media/carpeta_montaje
Para montar una partición UFS:
sudo mount -t ufs -o ro /dev/particion /media/carpeta_montaje
Para montar una partición UFS2:
sudo mount -t ufs -o ro,ufstype=ufs2 /dev/particion /media/carpeta_montaje
Para montar una partición donde está Ubuntu:
sudo mount /dev/particion /media/carpeta_montaje

Montaje al inicio del sistema

Una vez que hayamos conseguido montar la partición, quedará montada mientras el sistema esté en marcha. Cuando reiniciemos o apaguemos el equipo, tendremos que volver a montar la partición. Si queremos que se monte cada vez que iniciamos el sistema, necesitaremos modificar el archivo /etc/fstab:
$ sudo gedit /etc/fstab
Aquí se ha usado gEdit, pero puede usarse cualquier editor de textos, como Nano o Vim. Conviene usar gksudo o kdesu en vez de sudo para iniciar un editor en modo gráfico; el primero es para el escritorio GNOME y el segundo para KDE.
Una vez abierto el archivo, tenemos que cambiar la línea que comience con el identificador de la partición que hemos montado (/dev/hdXY o /dev/sdXY) por la siguiente:
/dev/particion /media/carpeta_montaje sistema_archivos opciones 0 0
Si no existe esa línea, la añadimos al final del archivo.
Los argumentos son los mismos que cuando usamos el comando mount. Aquí, si en opciones no usamos ningún valor, tendremos que escribir defaults, y nos quedaría algo así:
/dev/particion /media/carpeta_montaje sistema_archivos defaults 0 0
Si es una partición FAT16 o FAT32 y no nos funciona con defaults, podemos probar las siguientes opciones:
auto,users,exec,umask=000
defaults,rw,user,auto,umask=0
Con esta última se están dando permisos de lectura, escritura y ejecucion a todos los usuarios. Si queremos restringir estos permisos solo a un grupo particular de usuarios (por ejemplo:users), las opciones deben quedar así:
defaults,rw,user,auto,umask=007,gid=grupo 0 0
Donde grupo debe sustituirse por el grupo de usuarios, por ejemplo, users.
Finalmente, si por cualquier motivo no se detectan bien algunos caracteres (como la letra ñ), debemos añadir la siguiente opción junto con las otras utilizadas, para cambiar el mapa de caracteres:
iocharset=utf8
Por ejemplo, una línea podría quedar así:
/dev/hda0 /media/hda0 vfat defaults,rw,user,auto,iocharset=utf8,umask=000 0 0
Para montar todos los dispositivos listados en el archivo /etc/fstab tenemos que ejecutar el siguiente comando en una terminal:
sudo mount -a
Con esto ya tendemos montada nuestra partición cada vez que se inicie Ubuntu.


Crear un lanzador a la partición

Una vez que tenemos montada la partición, comprobamos que en ocasiones puede resultarnos incómodo acceder siempre a la carpeta /media/hdXY (o a la que hayamos especificado), para solucionar esto podemos hacer dos cosas:
  • Crear un lanzador simbólico en nuestra carpeta home o en cualquier otra carpeta
  • Crear un ícono en el escritorio que nos dirija a la carpeta de montaje


Lanzador simbólico en /home

La primera opción es crear un lanzador simbólico (son como los accesos directos de Windows), por ejemplo en nuestra carpeta personal home. Con ello conseguiremos acceder a la partición desde esta carpeta y sin duplicar la información.
Escribimos la siguiente línea en la terminal:
$ ln -s /media/carpeta_montaje /home/usuario/carpeta_destino
Donde carpeta_montaje es la carpeta donde montamos la partición, usuario es el nombre de nuestro usuario en el sistema y carpeta_destino es el lanzador simbólico que crearemos para que actúe como carpeta de montaje.

Ícono en el escritorio

Si lo que queremos es crear un ícono en el escritorio, debemos hacer lo siguiente: 

En GNOME

  1. Desplegamos el menú contextual del escritorio (botón derecho del ratón)
  2. Seleccionamos la opción Crear enlace
  3. Escogemos el tipo Enlace
  4. Rellenamos los campos en blanco con los datos requeridos
  5. Aceptamos para que se cree el enlace


En KDE

  1. Desplegamos el menú contextual del escritorio (botón derecho del ratón)
  2. Seleccionamos la opción Crear nuevo -> Enlace a dispositivo -> Disco duro
  3. En la pestaña General, escribimos el nombre del ícono
  4. En la pestaña Dispositivo, escribimos el identificador de la partición (/dev/hdXY)
  5. Aceptamos para que se cree el enlace


Desmontaje de la partición

Si por cualquier motivo deseas desmontar la partición, no tienes más que escribir esto enterminal:
sudo umount carpeta
Donde carpeta es la ubicación de la carpeta donde está montada la partición (por ejemplo:/media/hdaX).
Fuente: Guía Ubuntu


[HowTo] Cargar batería de glock-18 eléctrica con Imax B6

Posted: jueves, 6 de marzo de 2014 by Termita in Etiquetas: , , , , , ,
0

En los transformadores el cable negativo es el negro liso (color liso solo con las inscripciones)

El positivo es el cable de color negro con simbolos (generalmente trae una raya blanca pintada). El transformador que trae de serie la glock18 no es una excepción.

Por otro lado, como inciso, en la nomenclatura eléctrica el estándard es el siguiente:
Como siempre hay dos cables.
El negro es el ... negro, es decir el negativo.
El otro será el positivo, que normalmente sería en rojo.

Por consiguiente:


Debemos separar el zócalo de carga de batería que trae el transformador de serie. Esto se hace de una forma sencilla: cortándolo con unas tijeras.
 
Cable con raya blanca [positivo] del zócalo de carga de la batería de la glock18, a cable rojo [positivo] del cargador Imax B6

Cable negro total [negativo] del zócalo de carga de la batería de la glock 18, a cable negro [negativo] del cargador Imax B6

La batería que trae de serie la Glock18 de Cyma -supongo que la tokio Marui también- tiene las siguientes características:

Tipo: NiMh
500 mAh.
7,2 v.


Una vez conectados los cables, en el Imax B6:


A) CARGA LENTA

Configuración del cargador requerida:

USER SET
       PROGRAM->

Safety Timer
ON        420min

USB/Temp Select
Temp Cut-Off 45C


Configuración opcional sugerida:

USER SET
       PROGRAM->

Capacity Cut-Off
ON         640mA


Ajustes de la carga:

PROGRAM SELECT
       NiMH BATT

NiMH CHARGE  Man
CURRENT     0.1A



B) CARGA RÁPIDA

USER SET
       PROGRAM->

NiMH Sensitivity
D.Peak   Default

Safety Timer
OFF       ...min

USB/Temp Select
Temp Cut-Off 45C


Configuración opcional sugerida:
USER SET
       PROGRAM->

Capacity Cut-Off
ON         620mA


Ajustes de la carga:

PROGRAM SELECT
       NiMH BATT

NiMH CHARGE  Man
CURRENT     0.2A